Prohibieron el Squeezy Dumpling en Argentina: tiene un "grave riesgo químico"

El Gobierno ordenó retirarlo de todo el país luego de detectar niveles de benceno cuatro veces superiores a los permitidos. La medida busca proteger especialmente a los niños de posibles riesgos para la salud.

Redacción El Nacionalista

El Gobierno nacional prohibió la comercialización del popular juguete Squeezy Dumpling en todo el país tras detectar que contiene niveles de benceno muy por encima de los límites permitidos por la legislación argentina. La medida fue adoptada por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, que calificó la situación como un "grave riesgo químico".

La decisión llega en la previa del Día del Niño, una de las fechas de mayor venta de juguetes, con el objetivo de evitar que el producto continúe circulando en comercios y llegue a manos de los consumidores.

¿Por qué prohibieron el Squeezy Dumpling?

La investigación comenzó luego de una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).

Los análisis determinaron que el juguete, fabricado en polímero plástico y con forma de gyoza (empanadilla oriental), presenta una concentración de 20 mg/kg de benceno, cuando el límite máximo permitido en Argentina es de 5 mg/kg.

Es decir, contiene cuatro veces más benceno de lo autorizado. Según explicaron las autoridades, este compuesto químico puede ingresar al organismo por:

  • Contacto directo con la piel.
  • Inhalación.
  • Sin necesidad de ser ingerido.


Por ese motivo, Defensa del Consumidor ordenó su retiro inmediato del mercado.

También fue retirado en Europa

La denuncia de la CAIJ tomó como base alertas emitidas por organismos internacionales. El producto ya había sido retirado de circulación por:

  • Safety Gate de la Unión Europea.
  • OPSS (Office for Product Safety and Standards) del Reino Unido.


En ambos casos, las autoridades detectaron niveles peligrosos de benceno incompatibles con las normas de seguridad vigentes.

Otras irregularidades detectadas

Además del riesgo químico, el organismo nacional señaló que el juguete incumplía varios requisitos obligatorios para su comercialización en Argentina:

  • No contaba con el Marcado de Conformidad.
  • No identificaba al importador.
  • Carecía de advertencias de seguridad en idioma español.

Según indicaron desde Defensa del Consumidor, estas omisiones dificultan identificar responsables en caso de incidentes o daños a los usuarios.

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