El Gobierno le aplicó una multa récord de $2.700 millones a dos buques chinos
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca castigó a dos embarcaciones chinas por pescar de manera ilegal en aguas nacionales. Las sanciones buscan frenar el saqueo de los recursos marítimos en el Atlántico Sur.
En un operativo de control marítimo, el Gobierno nacional le asestó un duro golpe a la pesca furtiva en el país. Las autoridades detectaron a dos barcos de bandera china operando sin ningún tipo de autorización dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) y les aplicaron un castigo económico histórico.
Las embarcaciones involucradas fueron identificadas como "BAO FENG" y "BAO WIN", ambas propiedad de una firma de la República Popular China. Tras ser sorprendidas en pleno rastreo y extracción de recursos náuticos, el Ministerio de Economía activó los protocolos sancionatorios correspondientes para cortar de raíz la infracción.
Un castigo millonario para frenar el saqueo
La penalización económica impuesta por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca escala a más de $2.700 millones (un equivalente que ronda los USD 1.820.950). A cada uno de los buques asiáticos le aplicaron una sanción fija de un millón de Unidades de Pesca (UP), el máximo rigor contemplado por la legislación argentina vigente para este tipo de invasiones marítimas.
"La detección temprana permitió actuar rápidamente y avanzar con las sanciones previstas por la legislación vigente para este tipo de delitos", remarcaron desde los organismos de control sobre el procedimiento.
Defensa de los recursos y el trabajo nacional
Desde la cartera económica aseguraron que este operativo forma parte de una firme estrategia oficial para endurecer los controles contra las flotas extranjeras que intentan meterse sin permiso en aguas soberanas. La actividad ilegal no solo genera pérdidas multimillonarias para las arcas del país, sino que destruye la fauna marina y perjudica de manera directa a la industria pesquera que trabaja en regla.
Con este precedente, el Ejecutivo busca enviar un mensaje contundente a las flotas asiáticas que patrullan el límite de las aguas argentinas: las incursiones clandestinas se pagarán con multas millonarias e incautaciones.







