Cuál fue el trastorno alimenticio que enfrentó una ex Leona en silencio durante años

Detrás del éxito, escondía un infierno: dietas extremas, atracones, aislamiento y sufrimiento. La ex jugadora Noel Barrionuevo rompió el silencio y contó su dura lucha.

Redacción El Nacionalista

Noel Barrionuevo hizo historia en el hockey argentino y se convirtió en una referente dentro de Las Leonas. Sin embargo, detrás de los logros deportivos se escondía una lucha profunda y silenciosa. A los 15 años comenzó a verse "gorda y fea" y decidió iniciar una dieta extremadamente restrictiva que la llevó a pasar días sin comer mientras seguía compitiendo.

La obsesión por la delgadez fue creciendo con el tiempo. Barrionuevo entrenaba y jugaba partidos de alto nivel mientras su cuerpo y su mente se deterioraban. "Tenía la autoestima por el piso. estaba aislada, no quería salir", reconoció en una entrevista con Infobae.

En ese período, la exjugadora empezó a alejarse de su entorno. Evitaba cumpleaños, reuniones con amigas y hasta el tradicional tercer tiempo del hockey. "En las reuniones sociales hay comida, se junta la gente y come, yo eso lo quería evitar y para evitar eso me iba", explicó. La enfermedad, según contó, la fue separando cada vez más de su familia y de sus amistades.

Durante tres años atravesó un ciclo constante de restricciones extremas y atracones. "Bulimia no purgativa", detalló, aclarando que comía en exceso sin provocarse el vómito y luego pasaba largos períodos sin ingerir alimentos. En ese momento, aseguró, no existía una conciencia real del daño que se estaba provocando.

Nadie sabía lo que estaba viviendo. Ni sus compañeras, ni los entrenadores, ni siquiera su familia. Fue su madre quien comenzó a notar los cambios de humor y las diferencias en su alimentación. "Un día estás feliz y al otro día que no te hablen porque explotás", recordó Barrionuevo.

Su llegada al seleccionado nacional coincidió con el inicio del tratamiento, pero no significó el final del sufrimiento. En Las Leonas era controlada de manera estricta y se realizaban mediciones periódicas. "Me pesaban cada 15 días, era horrible. la nutricionista decía el peso en voz alta. todas sabíamos el peso y las medidas de todas", contó. Escuchar su peso y el de sus compañeras la sometía a una comparación constante que profundizaba su angustia.

Incluso dentro de la cancha, su cabeza estaba dominada por el trastorno alimentario. "Me acuerdo de estar jugando un partido y decir: me quiero ir, no quiero estar acá, estoy angustiada", relató. Mientras disputaba torneos importantes, pensaba cómo evitar la próxima comida.

Con el paso del tiempo y el acompañamiento adecuado, Barrionuevo logró salir adelante. Hoy asegura que la recuperación es posible y busca transmitir un mensaje de esperanza. "Sé que se puede salir de un infierno porque es un infierno lo que vivís, y que podés tener una vida mucho mejor, plena y feliz", afirmó.

Su testimonio generó un fuerte impacto y hoy recibe mensajes de padres y familias que atraviesan situaciones similares. A todos les deja el mismo mensaje: no bajar los brazos y buscar ayuda, porque la salida existe.

Esta nota habla de:

Más de Argentina