Vida privada

De qué trabaja Ramiro Ponce de León, el nuevo marido de Flor Peña

A qué se dedica el salteño de 48 años que el 19 de noviembre dio el sí con la actriz en una boda campestre en Cafayate.

Corría 2013 y Flor Peña venía de separarse de Mariano Otero, el padre de sus hijos Tomás y Juan. La actriz todavía tenía muy presentes esos momentos difíciles y tristes cuando, en la boda de una amiga, conoció a Ramiro Ponce de León, un salteño de ojos color turquesa por quien de inmediato se sintió atraída.

Flor entonces no lo sabía, pero ese hombre, el hermano del novio del evento, terminaría convirtiéndose, nueve años más tarde, en su marido. Pero las cosas no fueron tan fáciles: en un principio, ella no estaba muy convencida de salir con él y de avanzar con la relación por los miles de kilómetros que los separaban.

Porque Ponce de León, abogado de profesión, si bien había ejercido durante años en Buenos Aires luego de recibirse en la UBA, desde 2009 había decidido volver a Salta y abrir su estudio en su provincia natal, donde hasta el día de hoy se dedica a resolver litigios civiles.

"Soy abogado, soy serio", dijo alguna vez el flamante marido de la conductora de LPA, con quien celebró la unión civil el sábado 19 de noviembre en Cafayate, la primera boda que tendrá su segunda parte a inicios de diciembre, en Buenos Aires.

Es que, quizás al no pertenecer al mundo del espectáculo, el papá de Felipe, el tercer hijo de Peña, no se había imaginado jamás que su camino iba a estar signado por una historia de amor con una persona de la farándula con tan alta exposición como Flor, y mucho menos, casarse con ella.

Según consigna en su cuenta de LinkedIn, Ponce de León cuenta con un posgrado obtenido en la Universidad Católica Argentina en Derecho del Seguro y hasta el 2004 trabajó en el estudio López Saavedra. Además, el salteño se desempeñó en empresas privadas, como Liberty y Swiss Medical, hasta que decidió seguir su propio rumbo. 

De perfil reservado, meses atrás Peña contó cómo fue su propuesta de casamiento, muy en línea con su estilo. "Fue muy gracioso aunque me dio mucha ternura porque él no sabe hacer esas cosas: valoro enormemente el esfuerzo que hizo para ser romántico", dijo la artista en la revista Gente.

"Cumplíamos 9 años de estar juntos. Me llevó a un hotel divino de Puerto Madero, me compró un anillo y ahí me hizo la propuesta. Fue muy divertido y muy fiel a lo que somos nosotros. Me reía, porque primero me dio una nota en la que me pedía casamiento, pero yo no veía y no entendía la letra", explicó, meses antes de formalizar su relación.

Fuente: MDZ-Show

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