Trabajaba en un súper chino, sufrió un asalto y tomó una decisión drástica
Damián, empleado de un supermercado, decidió dejar su trabajo después de vivir una dramática entradera protagonizada por dos delincuentes armados. El joven contó el terror que pasó.
La inseguridad volvió a golpear con fuerza en el conurbano bonaerense y dejó una historia marcada por el miedo. Damián, trabajador del supermercado chino "Eterno", ubicado sobre Juan B. Justo al 200, en Lanús, Buenos Aires, resolvió abandonar su empleo luego de haber sido víctima de un violento asalto dentro del local.
Todo ocurrió cuando dos ladrones armados ingresaron al comercio y sembraron pánico entre empleados y clientes. Según relató el propio joven, la situación se descontroló desde el primer segundo.
"Me robaron el teléfono en la entrada y después le sacaron el suyo a otra señora", contó Damián en diálogo con TN.
En medio del robo, un episodio terminó de desatar el caos. Uno de los clientes dejó caer una botella de vino y, en ese instante, uno de los delincuentes efectuó un disparo. El estruendo generó desesperación entre todos los presentes.
"A un cliente se le cae un vino y el delincuente disparó. En el susto pensé que la herida en mi pierna era el roce de la bala, pero no, fue por la caída de la botella", explicó.
Aunque no recibió un balazo, el joven aseguró que esa secuencia fue el punto final para una situación que ya venía siendo insoportable. Según su testimonio, el supermercado arrastra una seguidilla de hechos de inseguridad desde comienzos de año, con robos registrados en diciembre, enero y febrero.
Además, recordó que apenas tres semanas atrás el comercio ya había sido atacado por delincuentes armados que se llevaron la recaudación de la caja. Damián solía desempeñarse en el depósito o en la fiambrería, pero su presencia reciente en el salón coincidió con este nuevo episodio de violencia.
Detrás de su decisión también hay una historia personal atravesada por el esfuerzo. El joven había comenzado a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), pero debió abandonar la carrera al no poder compatibilizar los horarios de cursada con la necesidad de trabajar.
"Esta es mi última semana. En parte me voy por esto. Cuando me fui a dormir, pensaba en lo que pudo haber pasado. Las lesiones en las extremidades son jodidas", confesó.
Pese al duro momento, Damián no deja de mirar hacia adelante. Mientras busca un trabajo en un entorno más seguro, todavía mantiene viva la ilusión de retomar sus estudios universitarios.
"Tal vez en unos años me gustaría volver a intentar con la facultad".







