Periodista de EE.UU se infiltró en Cuba y contó la tortura que sufrió
Nick Shirley aseguró que fue vigilado por agentes de inteligencia en Cuba y que le secuestraron sus equipos de trabajo durante una cobertura sobre la crisis en la isla.
El periodista y creador de contenido estadounidense Nick Shirley denunció haber sido perseguido por el régimen cubano durante una visita a La Habana, donde intentaba documentar la situación social y económica que atraviesa la isla.
Según su testimonio, apenas llegó al país, agentes de inteligencia comenzaron a seguirlo de manera constante y le confiscaron casi todo su equipo de filmación, incluidas cámaras, micrófonos y dispositivos de trabajo, con excepción de su teléfono celular.
Shirley relató que la vigilancia fue permanente y que incluso detectaron la presencia de personas vinculadas a los servicios de inteligencia dentro del hotel donde se hospedaba. En su denuncia, aseguró que se montó un operativo para impedir que pudiera registrar y difundir material sobre la crisis cubana.
Durante su estadía, el periodista documentó escasez de alimentos, cortes de electricidad y un deterioro generalizado de la infraestructura. También describió una situación crítica en hospitales, donde el personal médico debe operar en condiciones precarias debido a la falta de energía.
En ese contexto, sostuvo que comenzó a planificar su salida del país por temor a una posible detención. Finalmente, afirmó que logró abandonar la isla tras atravesar momentos de extrema tensión.
El caso volvió a instalar el debate sobre la libertad de prensa en Cuba y las dificultades que enfrentan periodistas y creadores de contenido para trabajar dentro del territorio.







