Argentina fortalece su moneda con exportaciones, aunque aparecen señales de alerta

A contramano del contexto internacional, donde el dólar se fortaleció por la guerra en Medio Oriente, el tipo de cambio en Argentina continúa en baja. Analistas prevén que la tendencia podría sostenerse en el corto plazo.

Redacción El Nacionalista

En un escenario global marcado por la volatilidad y el fortalecimiento del dólar, Argentina muestra un comportamiento atípico: el tipo de cambio continúa en descenso durante 2026.

El último viernes, el dólar cerró por debajo de los $1400 en el mercado mayorista y cotizó a $1410 en el Banco Nación, manteniéndose por debajo de los niveles registrados a fines de diciembre, cuando había alcanzado los $1480.

Este fenómeno, que contrasta con la tendencia internacional, encuentra explicación en una combinación de factores internos que, por ahora, sostienen la apreciación del peso.


Por qué baja el dólar

Según coinciden distintas consultoras privadas, el principal motor de esta baja es el ingreso de divisas provenientes de sectores clave de la economía:

  • El agro, con buenas perspectivas de exportación
  • El sector energético, impulsado por Vaca Muerta
  • La minería, en crecimiento

Este flujo de dólares permite sostener la oferta en el mercado cambiario y presiona a la baja el tipo de cambio.

Desde la consultora Outlier, incluso proyectan que la apreciación del peso podría extenderse durante el primer semestre del año, aunque con una moderación posterior. Según sus estimaciones, el dólar mayorista podría ubicarse en torno a los $1600 hacia diciembre de 2026.


Las señales de alerta

Sin embargo, no todo es optimismo. Los analistas advierten que detrás de esta estabilidad cambiaria comienzan a aparecer señales de fragilidad.

Por un lado, la demanda de pesos sigue débil, en un contexto de:

  • Mercado laboral deteriorado
  • Salarios reales con bajo crecimiento
  • Consumo interno retraído

Por otro, el Banco Central mantiene como objetivo la acumulación de reservas, lo que implica intervenir en el mercado y generar presión sobre el tipo de cambio.

El riesgo del atraso cambiario

Uno de los principales focos de preocupación es el llamado "atraso cambiario", es decir, un dólar que crece por debajo de la inflación.

Desde la consultora LCG advirtieron que el tipo de cambio real ya se encuentra por debajo de niveles registrados en 2017, previo a una corrección brusca.

En ese sentido, señalan que el impulso de sectores como Vaca Muerta está "disimulando" los efectos de este fenómeno, pero que el impacto ya comienza a sentirse en:

  • Empresas
  • Competitividad
  • Empleo

Incluso, algunos economistas advierten sobre una posible "enfermedad holandesa", donde el ingreso de divisas de sectores exportadores termina afectando a otras actividades de la economía.


Intervención del Gobierno

Para sostener la estabilidad cambiaria, operadores del mercado señalan que el Gobierno está utilizando distintas herramientas, entre ellas la intervención en el mercado de dólar futuro.

De hecho, en los últimos días se registró un fuerte aumento en el interés abierto en contratos de dólar futuro, lo que sugiere una mayor participación oficial para contener expectativas de devaluación.


Clave económica

El escenario actual deja una doble lectura:

  • En el corto plazo, el dólar bajo ayuda a contener la inflación y genera cierta estabilidad
  • Pero en el mediano plazo, podría afectar la competitividad y generar tensiones económicas

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