La clase media en Salta tiene que elegir entre comer o pagar la luz
El defensor del Pueblo, Federico Núñez Burgos, advirtió que los sectores medios están cada vez más complicados por las tarifas, la inflación en alimentos y la quita de subsidios. Crecen los reclamos en toda la provincia.
La crisis del costo de vida golpea con fuerza a la clase media salteña. Desde la Defensoría del Pueblo advierten un cambio claro: cada vez más familias no logran sostener el pago de servicios básicos.
"El problema hoy es que la clase media tiene que elegir si comer o pagar la luz", afirmó Federico Núñez Burgos en declaraciones al programa Agenda Abierta.
Según explicó, durante 2025 las consultas estaban centradas principalmente en inconvenientes con obras sociales nacionales. Pero desde agosto la situación cambió de forma marcada.
Hoy, los reclamos más frecuentes están vinculados al costo de los servicios públicos y a la dificultad para acceder a subsidios.
Desde la Defensoría confirmaron un aumento sostenido en los pedidos de asistencia relacionados con tarifas de electricidad, agua y otros servicios esenciales.
El funcionario detalló que, si bien aún existen esquemas de ayuda para los sectores de menores ingresos, el problema se desplazó hacia los ingresos medios.
"Lo que vemos es una mayor dificultad de sectores de ingresos medios para afrontar el pago regular de los servicios", señaló.
Uno de los factores clave es la modificación del sistema de segmentación de subsidios energéticos. Ese esquema, que antes contemplaba distintos niveles según ingresos, fue reducido o eliminado en muchos casos.
Como resultado, una parte importante de la clase media quedó directamente fuera de cualquier tipo de asistencia.
"Ese sector medio que tenía apoyos hoy directamente pasó a no estar subsidiado", explicó Núñez Burgos.
A esto se suma otro problema central: el precio de los alimentos.
"La inflación en alimentos nos está llevando de las narices", advirtió el defensor, marcando el impacto directo en la economía diaria.
El resultado es un escenario cada vez más complejo para miles de hogares salteños. Familias que hasta hace poco lograban sostener su nivel de vida hoy deben reorganizar gastos básicos y tomar decisiones difíciles para llegar a fin de mes.
En muchos casos, el ajuste no pasa por el consumo superfluo, sino por necesidades esenciales. La tensión entre tarifas, alimentos e ingresos marca hoy el límite de una clase media que pierde margen mes a mes.








