El Banco Central compró USD $132 millones y ya supera el 34% de la meta prevista

En un escenario de estabilidad cambiaria y disciplina monetaria impulsada por la administración nacional, el proceso de recomposición de reservas del Banco Central continúa consolidándose.

Redacción El Nacionalista

El Banco Central volvió a quedar en el centro de la escena económica tras cerrar una jornada fuerte en el mercado de cambios: compró USD 132 millones, el monto más alto de marzo, y estiró a 52 ruedas consecutivas su racha con saldo comprador. En lo que va de 2026, las adquisiciones ya superan los USD 3.600 millones, un dato que refuerza la estrategia oficial de acumulación de reservas y fortalecimiento del peso.

El dato no pasó desapercibido porque llega en medio de un mercado cambiario relativamente estable y con el Gobierno intentando consolidar su esquema monetario. Según reportes de este jueves, las reservas internacionales cerraron en USD 43.702 millones, aunque esa cifra marcó una baja diaria por efecto de valuación de activos, incluso pese a la compra de dólares del día.

La dinámica compradora del BCRA se da dentro del régimen de bandas cambiarias que el organismo mantiene vigente desde abril de 2025. Ese esquema establece un rango dentro del cual el tipo de cambio fluctúa y prevé actualizaciones periódicas de los límites, como parte del marco de política cambiaria oficial.

La acumulación de reservas se volvió una de las variables centrales del programa económico. Días atrás, el BCRA ya había alcanzado las 50 ruedas consecutivas de compras y superado los USD 3.400 millones en el año; con el salto de este jueves, esa marca quedó por encima de los USD 3.600 millones.

En paralelo, el FMI dio una señal relevante. Su directora de Comunicaciones, Julie Kozack, sostuvo en una conferencia de prensa que el Banco Central había comprado cerca de USD 3.500 millones en reservas desde el inicio del año, equivalente a unos USD 70 millones por día, y remarcó que el diálogo entre el organismo y la Argentina sigue avanzando.

El dato político más fuerte es que la compra récord de marzo coincide con un reconocimiento internacional a la política de reservas del Gobierno. Para la gestión de Javier Milei, el mensaje del FMI funciona como respaldo en un momento en que la acumulación de divisas aparece como una pieza clave para sostener la confianza sobre el programa económico. Esta lectura es una inferencia a partir de la compra récord del BCRA y de las declaraciones públicas del Fondo.

También quedó claro que el Central mantiene poder de fuego en el mercado oficial: el dólar mayorista cerró en torno a $1.394,50, con una diferencia amplia respecto del techo de la banda cambiaria informado para la jornada, lo que exhibe un mercado lejos de los límites superiores del esquema.

En ese escenario, la combinación de compras sostenidas, una racha histórica y el aval del FMI fortalece el relato oficial de orden macroeconómico. El desafío hacia adelante será sostener ese ritmo sin alterar la estabilidad cambiaria ni reactivar presiones sobre precios o liquidez.

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