Alberto Fernández admitió la corrupción del kirchnerismo
El expresidente negó el patriarcado, se retractó y reconoció escándalos de corrupción en el kirchnerismo.
Alberto Fernández volvió a quedar en el centro de la polémica luego de una entrevista donde dejó más contradicciones que certezas. En pocos minutos, pasó de declararse "vencedor del patriarcado" a admitir que no terminó, lanzó críticas al presidente de la AFA, habló de denuncias falsas y hasta se despegó de uno de los escándalos más recordados del kirchnerismo.
La charla comenzó con una frase que sorprendió: "Durante mi mandato, terminó el patriarcado". Al instante, y frente a la reacción incómoda de los entrevistadores, el expresidente retrocedió: "No, no terminó... hay que terminar con la violencia todavía", intentó justificar. Esa confusión fue solo el inicio de un discurso zigzagueante.
En otro tramo, Fernández dijo que recibe a diario mensajes de hombres denunciados falsamente, una afirmación que generó malestar entre colectivos feministas y dejó en evidencia una visión contradictoria respecto a las políticas de género que su propio gobierno impulsó.
La entrevista también incluyó un inesperado ataque al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia. "Cuando la política se mete en el fútbol, lo arruina", afirmó, pese a que el kirchnerismo tejió históricamente su red de poder con apoyo de clubes, dirigentes barriales y el programa Fútbol para Todos.
Sin embargo, el momento más fuerte llegó cuando se refirió sin rodeos a los casos de corrupción. "No voy a defender a un señor que todos vimos tirando bolsos de dinero por el muro de un convento, ¿cómo voy a defender eso?", dijo, en clara alusión al caso de José López, exfuncionario kirchnerista condenado por enriquecimiento ilícito.
Esa frase reavivó el debate sobre su rol dentro del espacio político que gobernó el país durante más de una década y del que fue parte activa. Mientras el actual presidente Javier Milei promueve reformas en nombre de la transparencia, las palabras de Fernández evidencian un legado plagado de inconsistencias.







