La Justicia rechazó los pedidos de Cristina para que le saquen la tobillera
Casación rechazó los pedidos de la defensa de Cristina Kirchner y ratificó la tobillera electrónica y las restricciones de visitas en su prisión domiciliaria.
La Cámara Federal de Casación Penal rechazó este viernes los recursos presentados por la defensa de Cristina Fernández de Kirchner para eliminar la tobillera electrónica y flexibilizar las restricciones de visitas en el marco de su prisión domiciliaria.
La decisión fue tomada por los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, quienes respaldaron el dictamen del fiscal Mario Villar, que había recomendado rechazar los pedidos. El juez Mariano Borinsky votó en disidencia.
Con este fallo, la exmandataria seguirá cumpliendo las medidas establecidas por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2).
En sus fundamentos, la mayoría del tribunal descartó que las condiciones impuestas representen un endurecimiento injustificado. Para los camaristas, las restricciones no implican un "agravamiento ilegítimo de la pena", tal como habían argumentado los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy.
La defensa había remarcado que, desde la confirmación de la condena, su asistida "dio estricto cumplimiento a todas y cada una de las obligaciones que le fueron impuestas", y que "jamás se ausentó de su domicilio y siempre utilizó el dispositivo electrónico que le fuera colocado". También señaló que "ninguna persona la visitó sin contar con una autorización judicial previa".
Sin embargo, los jueces respondieron que "el cumplimiento efectivo y controlado de la condena constituye un mensaje público que no debe diluirse mediante flexibilizaciones infundadas".
Casación remarcó que la domiciliaria "es una excepción"
En otro tramo del fallo, los camaristas subrayaron que la prisión domiciliaria no es automática. Según plantearon, "no constituye una consecuencia automática de la condena ni un derecho adquirido e inmutable, sino una excepción al principio general conforme al cual las penas privativas de libertad deben cumplirse en establecimientos penitenciarios".
Bajo esa lógica, sostuvieron que las restricciones funcionan como "una regulación puntual destinada a asegurar la compatibilidad del régimen con el adecuado cumplimiento de la sanción".
La reunión con economistas, en el centro del debate
Casación también se detuvo en un episodio puntual: la reunión que mantuvo Cristina Kirchner con un grupo de nueve economistas. En el fallo, los jueces consideraron que ese encuentro "desnaturalizó el régimen restrictivo propio de la prisión domiciliaria", y lo tomaron como un elemento relevante a la hora de justificar la continuidad de los controles.
Borinsky, en disidencia: pidió flexibilizar las condiciones
El juez Mariano Borinsky propuso una postura distinta. Planteó flexibilizar las medidas, incluyendo eliminar la tobillera y ampliar el uso de espacios como la terraza sin necesidad de autorizaciones previas, al entender que algunas restricciones podrían resultar excesivas.
En su voto sostuvo: "Las reglas de conducta impuestas deben guardar estricta proporcionalidad con el incumplimiento verificado y no pueden traducirse en restricciones más gravosas que las estrictamente necesarias para asegurar el cumplimiento de la pena".
También descartaron "presiones mediáticas"
Otro punto que abordó el tribunal fue el argumento de la defensa sobre supuestas presiones por la cobertura mediática. Casación lo rechazó y afirmó que "la mera existencia de debate público o cobertura periodística no implica, por sí misma, injerencia indebida sobre la decisión judicial".
Qué reglas siguen vigentes para Cristina Kirchner
Con la resolución, se mantienen las condiciones actuales de la prisión domiciliaria:
Visitas limitadas: solo pueden ingresar personas del círculo familiar íntimo o del equipo profesional.
Autorización previa: cualquier visita por fuera de ese esquema deberá contar con permiso judicial previo, individual y fundado.
Tope por encuentro: máximo tres visitantes.
Frecuencia y duración: dos veces por semana, y hasta dos horas por cita.
Tobillera electrónica obligatoria: seguirá usándola. Para los jueces, la custodia policial permanente no reemplaza el monitoreo técnico que exige la normativa.







