River se planta ante la AFA: dejará de asistir a las reuniones del Comité Ejecutivo
El club anunció que, hasta que no se modifiquen los mecanismos de debate y votación, no participará de los encuentros del Comité Ejecutivo. En un comunicado, cuestionó decisiones "en plena competencia" y reclamó reglas claras y previsibles.
River Plate informó que dejará de participar de las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA. La postura fue confirmada mediante un comunicado extenso difundido en los canales oficiales del club, donde marcó su desacuerdo con medidas recientes adoptadas por el ente rector del fútbol argentino.
Según expresaron desde Núñez, la institución considera que en los últimos tiempos se tomaron determinaciones sensibles en medio de la competencia, y puso como ejemplo cambios reglamentarios y criterios que impactan en definiciones deportivas, como premios y clasificaciones a copas internacionales.
En el documento, River recordó que desde 2013 viene sosteniendo una mirada definida sobre hacia dónde debería ir el fútbol local. En ese marco, volvió a impulsar la idea de una competencia profesional con un torneo de 20 equipos y con un esquema de recursos que permita el crecimiento de todos los clubes.
Además, ratificó su postura histórica a favor del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro y destacó el rol de la AFA en la defensa del régimen previsional vigente para la actividad.
El eje más duro del comunicado aparece al describir el funcionamiento actual del Comité Ejecutivo. River planteó que no existen garantías procedimentales para que las decisiones se tomen de manera clara y previsible.
También remarcó que los debates sobre el futuro del fútbol argentino deberían darse con reglas básicas: temas incorporados en el orden del día con anticipación, discusión formal y votación de los miembros correspondientes. Según el club, esa dinámica no se estaría cumpliendo y eso deriva en procesos poco transparentes.
Por todo lo anterior, River avisó que no asistirá a las reuniones del Comité Ejecutivo hasta que se modifiquen los mecanismos que cuestiona. La medida abre un nuevo foco de tensión institucional en la interna del fútbol argentino y vuelve a poner en discusión el modo en que se toman decisiones de peso en la AFA.







