Sigue el escándalo en la AFA: testimonio complica a entorno de Chiqui Tapia

La testigo clave declaró que la cuenta usada para justificar la compra de autos de lujo no tenía fondos suficientes. Crece la sospecha de falsificación de certificados contables.

Redacción El Nacionalista

La causa por presunto lavado de dinero que salpica a presuntos testaferros de Pablo Toviggino, hombre fuerte de la AFA y mano derecha de Chiqui Tapia, sumó esta semana un testimonio clave. Una gerente del banco Coinag declaró ante la Justicia que los fondos utilizados para justificar la compra de autos de lujo "nunca estuvieron" en la cuenta señalada.

La cuenta en cuestión pertenece a Real Central SRL, sociedad integrada por Luciano Pantano y su madre Ana Conte. Según la gerenta, los saldos eran mínimos y no había forma de que allí se hubieran originado los fondos para la compra de un Porsche valuado en casi 500 millones de pesos.

La testigo viajó desde Rosario para presentarse ante el juez Marcelo Aguinsky, quien lleva adelante la investigación. Durante la audiencia, fue consultada por una certificación contable presentada para justificar el origen de los fondos. Su respuesta fue contundente: "Esa certificación era imposible".

Sospechas de falsificación

El dato revelado alimenta una de las líneas más fuertes de la causa: la posible falsificación de certificados contables para justificar la adquisición de los 59 autos y motos de alta gama hallados en una casaquinta de Pilar, valuados en más de 3,8 millones de dólares.

La gerente explicó además que, según los movimientos de la cuenta, "el dinero nunca pudo haber estado allí". Desde el banco subrayaron que actuaron conforme a las normativas del Banco Central y que no tienen relación con ninguna maniobra irregular.

Lo que viene

El próximo viernes está prevista la declaración de un broker de seguros, que habría manejado las pólizas de los vehículos, pagadas en efectivo. También serán citados dos pilotos de helicóptero que aterrizaron reiteradamente en la quinta investigada, valuada en 17 millones de dólares.

En paralelo, la Cámara Federal de San Martín deberá resolver un conflicto de competencia para definir si el caso sigue en manos de Aguinsky o pasa al juzgado federal de Campana. Hasta entonces, están en suspenso las citaciones a Pantano, su madre y empleados de la propiedad.

Otro dato llamativo del expediente: los telepases de los autos secuestrados eran abonados con una tarjeta corporativa de la AFA, a nombre de Pantano. Esa tarjeta fue dada de baja por orden judicial.

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