Caso Agostina Vega: el dato del lavadero que complica al único detenido
El encargado de un lavadero declaró sobre el estado en el que llegó el Ford Ka que habría usado Claudio Barrelier. Su testimonio podría ser clave para determinar si hubo una limpieza previa para borrar pruebas.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un testimonio que podría ser decisivo para reconstruir qué hizo Claudio Barrelier, el único detenido en la causa, en las horas posteriores al crimen.
Quien declaró fue Gabriel, encargado de un lavadero de autos ubicado en barrio Yofre, en Córdoba. El hombre recibió el Ford Ka que, según la investigación, habría sido utilizado para trasladar los restos de la adolescente.
De acuerdo a su relato, el vehículo llegó con un aspecto llamativo. Por fuera estaba cubierto de tierra y polvo, como si hubiera circulado por caminos de tierra. Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue el estado del interior.
"Me lo trajo el hijo de la dueña del auto. Lo trajeron con tierra nomás. Pero nada, no encontramos nada, porque nosotros hacemos lavado que es exterior nomás", relató Gabriel en diálogo con Mitre Córdoba.
Mientras realizaban el lavado habitual, los trabajadores notaron una diferencia importante entre la parte externa y el habitáculo. Aunque la carrocería estaba sucia, por dentro el auto estaba prácticamente impecable.
"Estaba limpio el auto adentro. Sí, sí, lo único que le sacamos fueron las alfombras, que las lavamos y las volvimos a colocar", recordó el encargado del lavadero.
Ese detalle encendió las alarmas de los investigadores. Para Gabriel, por su experiencia en el rubro, no se puede descartar que alguien haya limpiado el vehículo antes de llevarlo al lavadero.
"Puede haber habido una limpieza previa. Porque no había tierra adentro", sostuvo el testigo.
La hipótesis que manejan los investigadores es que Barrelier habría aprovechado la distracción por los festejos de Belgrano para circular con el auto. Luego, el Ford Ka habría sido guardado en una cochera privada y recién después enviado al lavadero.
Tras enterarse de que el vehículo estaba vinculado al femicidio de Agostina Vega, Gabriel aseguró que la situación lo golpeó mucho.
"Nos sentimos mal porque como que habíamos sido parte de algo feo. No es normal", expresó.
El testimonio del lavacoches ya fue incorporado al expediente y podría ayudar a establecer si hubo un intento de ocultar pruebas después del crimen. La Justicia busca reconstruir los movimientos de Barrelier y determinar qué ocurrió con el auto en las horas posteriores al femicidio.








