Entró en vigencia la Ley de Inocencia Fiscal: menos presión impositiva y más seguridad jurídica
Desde el 2 de enero rige la nueva norma que modifica el régimen penal tributario, eleva montos para sanciones y promueve la confianza entre el Estado y los contribuyentes.
Ya está en vigencia la Ley de Inocencia Fiscal, una de las reformas más esperadas en materia tributaria. Publicada en el Boletín Oficial, la norma fue sancionada el 26 de diciembre y entró en vigencia este 2 de enero. Su objetivo: corregir distorsiones, reducir la litigiosidad y fortalecer la seguridad jurídica para quienes cumplen.
El nuevo marco establece reglas claras para la regularización de ahorros no bancarizados, redefine el Régimen Penal Tributario y acota el margen de acción punitiva del fisco. Se busca así promover el cumplimiento voluntario y fomentar un vínculo de mayor confianza entre el Estado y los ciudadanos.
Cambios clave: menos criminalización y más foco en lo relevante
La norma actualiza los mínimos para configurar delitos fiscales: la evasión simple solo aplica desde los $100 millones y la agravada desde los $1.000 millones. También suben los pisos para aplicar multas y sanciones administrativas, enfocando el control en conductas verdaderamente dañinas.
Declaración jurada simplificada y presunción a favor del contribuyente
Se incorpora un régimen simplificado para personas humanas y sucesiones con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y patrimonios de hasta $10.000 millones. Quienes acepten la liquidación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) quedarán eximidos de obligaciones pendientes del período.
La norma también incluye una presunción de exactitud a favor del contribuyente, que solo podrá impugnarse ante diferencias mayores al 15% del impuesto determinado o si superan los $100 millones.
Menos plazos y más previsibilidad
Para contribuyentes que presentan sus declaraciones en término, el plazo de prescripción baja de cinco a tres años. En lo penal, si se regulariza la deuda antes de ser denunciado, no se inicia acción judicial; si ya hay causa, esta se extingue con el pago total.
Vigencia plena y a la espera de reglamentación
Si bien restan detalles que definir por parte del Ejecutivo y de la ARCA, la Ley ya está operativa. La reforma representa un giro en la relación entre el fisco y los contribuyentes: más claridad, menos arbitrariedad y una mirada moderna sobre la formalización económica.







