Los cambios que propone el nuevo régimen penal juvenil: penas, tope y medidas alternativas
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de nuevo régimen penal juvenil y lo envió al Senado. La iniciativa reemplaza el sistema vigente desde 1980 y propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
La Cámara de Diputados dio media sanción al nuevo régimen penal juvenil, un proyecto que ahora deberá ser debatido en el Senado y que busca reemplazar el esquema de minoridad vigente desde 1980.
La iniciativa, impulsada por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, se aprobó con 149 votos afirmativos y 100 negativos, sin abstenciones. El punto central del texto es la reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Cómo cambia el sistema: penas, detención y proceso
La reforma redefine penas, criterios de detención y el tratamiento procesal para adolescentes acusados de delitos. El proyecto combina sanciones alternativas, límites estrictos a la privación de libertad y un paquete de medidas con foco también en las víctimas.
Delitos con penas bajas: alternativas a la prisión
El texto diferencia según la gravedad del hecho. Cuando el delito prevea hasta 3 años de prisión, o incluso hasta 10 años pero sin muerte, sin violencia física grave o sin delitos dolosos de especial gravedad, el juez deberá aplicar penas alternativas a la cárcel.
Entre las opciones figuran:
Amonestación
Prohibición de contacto con la víctima o su familia
Prohibición de concurrir a ciertos lugares
Prohibición de salida del país
Servicios comunitarios
Monitoreo electrónico
Prisión: solo para delitos graves o muy graves
La privación de libertad quedará reservada para delitos graves o muy graves, como homicidios, robos con violencia, abusos sexuales o secuestros. Además, el proyecto prohíbe de manera expresa la reclusión perpetua y la prisión perpetua para adolescentes.
Tope de condena: máximo 15 años
Otro punto clave del régimen es el límite temporal: la pena de prisión no podrá superar los 15 años, incluso si la escala penal aplicable fuera mayor por acumulación de causas. Es decir, aun con concursos reales de delitos, ninguna condena podrá exceder ese máximo.
Flexibilización: pasar a medidas alternativas
El proyecto incorpora un mecanismo de flexibilización: si el adolescente cumple dos tercios de la condena y se reúnen los requisitos de libertad condicional previstos en el Código Penal, el tribunal podrá habilitar que el resto se cumpla con sanciones alternativas, como monitoreo electrónico o tareas comunitarias, bajo supervisión judicial.
Dónde se cumplirían las penas y qué garantías fija
La norma establece que los adolescentes condenados deberán estar alojados en institutos especializados, con personal formado en infancia y adolescencia. También fija la prohibición de convivencia con personas mayores de edad.
Los centros deberán garantizar:
Derecho a la educación
Atención médica
Tratamiento por adicciones cuando corresponda
Medidas para infracciones leves y mediación
Para infracciones de menor gravedad, se habilita la suspensión del proceso a prueba y la mediación penal juvenil, con participación obligatoria de las partes y consentimiento expreso de la víctima.
Más derechos para las víctimas
La reforma también incorpora un reconocimiento explícito de derechos para las víctimas, que podrán:
Ser informadas
Ser escuchadas
Contar con patrocinio jurídico
Recibir asistencia psicológica
Participar en instancias restaurativas







