Piden intervenir el municipio de La Merced tras la muerte de un niño de 5 años
El pedido ingresó este martes a la Cámara de Diputados de Salta luego del siniestro vial en el que murió un nene de 5 años, atropellado por una camioneta vinculada al entorno del intendente Javier Wayar.
La crisis política en La Merced sumó este martes un nuevo capítulo.
En medio de la conmoción por la muerte de un niño de 5 años en un siniestro vial ocurrido el domingo por la noche, ingresó a la Cámara de Diputados de Salta un pedido para intervenir el municipio. La presentación fue realizada por legisladores y será evaluada durante la jornada, en un contexto de fuerte tensión social y creciente presión sobre el intendente Javier Wayar.
El caso que detonó la crisis ocurrió cuando una camioneta de propiedad del intendente atropelló al menor. Distintos medios identificaron al conductor como José Miguel Plaza, vinculado al entorno del jefe comunal. A partir de ese hecho, la situación política y social en La Merced se agravó de manera acelerada.
Tras la tragedia, vecinos y familiares acompañaron a la familia del niño y protagonizaron manifestaciones frente a la Municipalidad. También hubo cortes sobre la ruta 68, en reclamo de justicia y en rechazo a la gestión local. Con el correr de las horas, la protesta escaló y se registraron intervenciones policiales, detenidos y algunos heridos, según la cobertura de medios salteños.
En ese marco, el proyecto de intervención fue presentado con el argumento de resguardar y recuperar la paz social en la localidad. El planteo llegó a Diputados mientras el Concejo Deliberante y el Ejecutivo provincial siguen de cerca la evolución del conflicto.
Desde el Gobierno provincial buscaron tomar distancia de la iniciativa. El ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún, dijo que la Provincia no está vinculada a la presentación del proyecto y que todavía analiza la situación institucional de La Merced. El funcionario también confirmó que mantuvo diálogo con Wayar y señaló que el intendente evalúa su continuidad en el cargo.
La posibilidad de una renuncia quedó instalada luego de las propias declaraciones del jefe comunal. Según publicó Nuevo Diario, Wayar admitió que no tiene "muchas ganas" de seguir, en medio del impacto político y personal generado por el caso.
Así, la muerte del menor abrió una crisis que ya excede el expediente judicial y se trasladó de lleno al plano institucional. La Merced quedó envuelta en una combinación de dolor social, desborde callejero y desgaste político, mientras la Legislatura analiza si corresponde avanzar con una medida excepcional sobre el municipio.







