Argentina
Peronismo en Boca

La Grieta llegó a Boca: ¿Por qué el Consejo del fútbol toma polémicas decisiones?

Desde su llegada en 2019 hasta la actualidad, el Consejo liderado por Riquelme acumuló varios casos polémicos que formaron la grieta en Boca.

Desde la llegada de Jorge Ameal a Boca junto a Juan Román Riquelme y su Consejo de Fútbol en 2019, se generó una grieta que se agiganta cada vez más con el correr del tiempo y que se profundizó con las negociaciones de renovación de Agustín Rossi.

Tras la desgastada y criticada gestión de Daniel Angelici como presidente de Boca, llegó el momento de la actual directiva en diciembre de 2019 cuando desembarcaron Ameal -como mandamás- y Riquelme -como vicepresidente- a cargo del novedoso "Consejo de Fútbol" para aportarle soluciones a una institución que pasó sus últimos años a las sombras de un River, que cosechó varios títulos en las que el Xeneize fue participe directo e indirecto.

Apenas inició el nuevo mandato, el máximo ídolo de Boca tomó la decisión de no renovar el contrato del entrenador Gustavo Alfaro y en su lugar arregló la llegada de Miguel Ángel Russo, quien en su paso previo por el conjunto de La Ribera obtuvo la Copa Libertadores de 2007 junto al "10".

La primera polémica se originó cuando mediante un llamado telefónico decidieron comunicarle a Rolando "Flaco" Schiavi que no sería más el técnico de la reserva, algo que el ex defensor no perdonó: "He intentado tomar contacto con el presidente, quien no me atendió, y con alguno de los vicepresidentes, que me dijo en forma expresa ante mi pedido de juntarnos que no era necesario. No tuve explicación ni reunión y ni pude volver al club a despedirme de mi equipo".

"Rescindir o no un contrato es una decisión que perfectamente pueden tomar las autoridades, lo entiendo y no lo discuto. La forma aquí es importante. Lo que me molestó fue la falta de respeto y el destrato", contó en su momento el damnificado.

Con ese antecedente, Russo tampoco tuvo las cosas sencillas. Si bien el técnico de 66 años logró ganar la Liga Profesional, su segundo ciclo estuvo plagado de polémicas ya que el primer cortocircuito del plantel con el Consejo se dio con la salida de Alexis Mac Allister -vendido al Brighton & Hove Albion de la Premier League-, quien se encargó se manifestar su molestia: "En ningún momento me sentí importante, le dije a Riquelme que me quería quedar, me dijo que era un jugador importante y después pidieron un millón de dólares para que me vaya. Sentí que nunca me quisieron".

Al conflicto del ex Argentinos Juniors se sumó el de Guillermo "Pol" Fernández, que había llegado desde el Cruz Azul de México a préstamo y al momento de resolver su continuidad, se desató un enfrentamiento público.

Desde el Xeneize decidieron que el surgido en Boca no participe de las competencias en los últimos dos meses de su contrato, en los que explicaron mediante un comunicado oficial que el mediocampista "no quería jugar", algo que el propio Fernández desmintió: "Luego de que haya estado un mes sin jugar, recibí un llamado de parte del consejo de fútbol y me dijeron que no vaya más al club, porque no iba a jugar más".

Las formas daban que hablar, pero lejos de apaciguarse las aguas turbulentas, la cúpula que maneja el fútbol continuó con su labor y sumó un nuevo enfrentamiento, pero en esta oportunidad con Ramón "Wanchope" Ábila.

El atacante que era una fija en el armado del equipo, en un parpadeo perdió terreno, no logró continuidad y emigró a préstamo a la Major League Soccer de Estados Unidos (MLS). El que tomó la palabra fue Jorge "Patrón" Bermúdez -ladero de Riquelme- y que lentamente fue tomando protagonismo público: "Luego de las lesiones, el jugador empezó a demostrar la intención de salir del club y luego nos dijo que estaba la oportunidad de irse".

A contrapartida, el que le respondió de forma indirecta fue el propio delantero, quien aseguró: "No era mi intención salir de Boca, con el tiempo las cosas saldrán a la luz".

Por otro lado, en junio del 2021, Carlos Tevez generó un gran revuelo al anunciar oficialmente su salida de Boca, la cual estuvo inundada de rumores sobre una pelea entre el ahora entrenador de Rosario Central y Riquelme. Pese a las especulaciones, luego de la conferencia de prensa, ambos se retiraron abrazados, aunque la acción dejó margen para la duda.

El que intentó despejar todo tipo enigma fue Bermúdez, quien fue participe de la despedida del Apache y aseguró: "Me alegra que Román le haya propuesto que cuando quiera venga y esté con nosotros". Finalmente, no volvería más ya que casi un año después haría oficial su retiro de la actividad profesional.

Sin Tevez, la vida de Boca continuó pero jamás estuvo cerca de abandonar las polémicas, ya que una vez consumada la eliminación en la Copa Libertadores frente al Atlético Mineiro -llave que fue perjudicado el Xeneize-, el Consejo sumó un encontronazo con Sebastián Villa, quien se plantó y pidió ser vendido.

El colombiano -que contaba con una oferta concreta del Brujas de Bélgica- se fue a su país natal y se ausentó a los entrenamientos, algo que generó la reacción de la cúpula del fútbol: "El precio del jugador lo pone el club, no lo pone ni el representante ni el jugador", destacó Bermúdez.

En medio de la tensa relación entre Villa y Boca, el equipo liderado por Russo logró eliminar a River en la Copa Argentina pero varios resultados negativos, más el descontento de los simpatizantes, desembocaron en el despido del entrenador -que se enteró por los medios- y tras una "reunión de cordialidad" con Riquelme, su lugar fue ocupado por Sebastián Battaglia, quien venía de dirigir a la Reserva.

Con la asunción del jugador más ganador de la historia como entrenador del primer equipo, Villa retornó al país. Tras varios meses de ausencia y cruces con el Consejo, y luego de pedir disculpas a todos, se unió al plantel "para sumar desde donde me toque".

Las cosas no marcharon bien con el interinato y tras una dura derrota frente a Gimnasia de La Plata, se dio el mayor quiebre cuando Riquelme bajó a los jugadores del micro para dar una reunión en el vestuario: "Les fui a agradecer a los chicos porque están haciendo un esfuerzo muy grande", explicó el vicepresidente xeneize.

Esa acción no paso desapercibida y fue la gran causante de la grieta que se iría agigantando con el paso del tiempo ya que luego de conseguir el boleto para la final de la Copa Argentina, Battaglia se manifestó: "Le dedico el triunfo a la gente que realmente me quiere. Bueno, me voy. No vaya a ser cosa que se me metan en el vestuario".

Finalmente, Boca obtuvo el título con un ajustado triunfo en los penales contra Talleres de Córdoba y dio una nueva vuelta olímpica en un clima tenso. Este significó el último partido de Cristian Pavón, quien en marzo fue imputado por la Justicia de Córdoba por el presunto delito de "abuso sexual con acceso carnal", y luego de seis mese de parate se fue como agente libre al Atlético Mineiro.

El cierre de año fue el mejor desde lo deportivo para Boca, pero el 2022 lo comenzó a puro enfrentamiento mediático: Ábila regresó de su préstamo por el fútbol de Estados Unidos, pero las cosas no marcharon bien ya que desde el club informaron que el delantero padecía una lesión y el propio protagonista advirtió que no les "debo nada y no les tengo miedo".

Posteriormente, en una gestión rápida, el futbolista fue transferido a Colón de Santa Fe por la puerta de atrás y actualmente milita en la mencionada institución.

Una vez más, el andar del equipo fue turbulento y las dudas sobre la continuidad de Battaglia tomaron relevancia, algo que Riquelme -fiel a su estilo- opinó: "Estamos muy contentos de verlo disfrutar, tiene que acostumbrarse a que cuando las cosas no van bien se la van a agarrar con él".

Si de problemas se trata, Boca cosechó varios más: se dio a conocer una denuncia de Rocío Tamara Doldán contra Villa por presunto abuso sexual y tentativa de homicidio -luego se sumarían dos causas más-, en las que se pidió la detención del colombiano, algo que finalmente no sucedió y que generó aún más polémica cuando Riquelme aseguró que el futbolista "es un buen chico y me saco el sombrero".

"Desde que llegó al club no tentemos más que palabras de agradecimiento. Lleva dos años y medio y no se tiró nunca en la camilla, no lo han atendido nunca, nunca le dolió nada, no ha dejado de entrenar un solo día", fueron las controvertidas declaraciones del vicepresidente ya que el atacante había faltado durante meses cuando pidió ser vendido.

Bajo una lluvia de críticas, Villa continúo desempeñando su labor con normalidad y Riquelme remarcó que él no era juez: "Lo que pasa fuera de la cancha es otro cosa".

En medio del caso del oriundo de Colombia, se sumó un nuevo conflicto con Eduardo "Toto" Salvio, quien estuvo durante varias horas prófugo por atropellar a su ex mujer Magalí Aravena -madre de sus dos hijos- en Puerto Madero.

En esta ocasión, desde la entidad de La Ribera ofrecieron ayuda a la damnificada, pero también resguardaron al futbolista -en una postura que no cayó bien- y comenzaron a tratar el tema de la renovación de su contrato.

Pese a que el delantero de Boca hizo público su deseo de seguir en el club, finalmente no hubo acuerdo y se marchó a Pumas de México: "Yo esperé hasta el final, por eso no había cerrado con ningún club. Le dije a mi representante que quería esperar la oferta de Boca hasta el último día, pero cuando llegó lamentablemente no nos pusimos de acuerdo".

Tras los escándalos mediáticos que repercutieron en lo futbolístico, el Xeneize apostó fuerte a la Copa Libertadores en la que finalmente quedó eliminado en octavos de final contra Corinthians por penales y desató un sin fin de episodios que afectan en la actualidad.

El día del partido, se dio a conocer un video donde se lo ve a Darío Benedetto arengando a sus compañeros y en el que apunta al Consejo de fútbol por una reunión el día anterior en el hotel: "Ayer nos trataron de perdedores... entonces demostrémosle a estos hijos de p... que nosotros queremos ganar, que nosotros somos ganadores".

Una vez consumada la eliminación, Battaglia habló en conferencia de prensa y lanzó una frase que desembocó en su salida: "Hay cuestiones que uno plantea y a partir de ahí se deberían resolver en el tiempo que se tienen que resolver y no se resolvieron. Se han ido muchachos importantes, pero son situaciones que no las manejo yo", manifestó.

Luego de las explosivas declaraciones, el entrenador fue despedido de su cargo en una estación de servicios por Bermúdez, quien aseguró que le lugar de la reunión "fue por un tema de logística", mientras que Battaglia remarcó que no pidió explicaciones.

El elegido para sustituir a Battaglia fue Hugo Ibarra, quien fue ratificado hasta diciembre y su primera decisión fue sacar del equipo titular al capitán Carlos Izquierdoz.

El debut del entrenador fue en la derrota ante San Lorenzo (2- 1), y el único gol del Xeneize fue de Marcos Rojo, quién festejó su tanto con un beso a la cinta y saludó a quien era el capitán en el banco de los suplentes y desató un escándalo en el que dejó a la vista del mundo que el plantel y Consejo de Fútbol no estaban en la misma vereda.

Finalmente, Izquierdoz debió abandonar Boca por la puerta de atrás. El defensor emigró al Sporting de Gijón de la Segunda División de España y remarcó: "En 15 años que juego al fútbol, jamás tuve un problema con alguien. Me dolieron las mentiras que se dijeron porque era el primero en querer ganar la Copa y lo mismo corre para mis compañeros". 

Por último, este martes se sumó el último cruce -que promete tener varios capitulos- con Agustín Rossi, quien rechazó la propuesta de renovación pero aceptó seguir negociando. En cambio, desde el Consejo rompieron las gestiones asegurando que no se moverán de la "gran oferta" que le hicieron y desataron nuevamente el fuego cruzado y mediático que terminó con Ameal acusando que lo que pidió el arquero "podría hacer quebrar al club".

La realidad indica que el arquero nunca logró convencer en su totalidad a la directiva de Boca, que siempre pensó a futuro y por eso contrato a Leandro Brey -titular en la reserva- desde Los Andes para sea quien ocupe arco. Es más, durante la reunión fugaz que duró diez minutos, Riquelme destacó la destreza de Rossi para los penales pero no tuvo los mismos elogios para su desempeño integral.

Además, desde hace un tiempo el vicepresidente comenzó el "plan desgaste", algo que generó que el arquero se desilusione cuando cuando no recibió una camiseta en homenaje a los 100 partidos que cumplió como jugador de Boca, algo que la mayoría de los clubes suelen hacer en cancha. Y venía arrastrando el pesar de no recibir contención por parte de los integrantes del Consejo de Fútbol tras el fallecimiento de su padre en septiembre de 2020 (algo que sí ocurriría más tarde con Carlos Tevez). Solo le dieron su pésame en las redes oficiales.

Todo esto más la nula intención de los directivos en renovar su vínculo llevaron a que su propio representante, Miguel González, instalará a la fuerza sus ganas de continuar, algo que se sumó al pedido del público. Desde el Consejo se vieron obligados a realizar un ofrecimiento, pero con una postura mezquina. Incluso, Infobae aseguró que al momento de presentar la contraoferta, Riquelme fue tajante: "Ni me la muestres porque no voy a verla. La oferta de Boca es lo que te ofrecimos".

"De ahora en más, no traigas ofertas de tres, cuatro o cinco millones de dólares porque no las vamos a aceptar", le aseguró el máximo ídolo Xeneize al representante, en la cual le recalcó que la única forma que tiene de salir del club es que una institución abonesu cláusula de rescisión, que asciende a 18 millones de dólares.

Fuente: NA

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