Superávit comercial argentino en marzo: el país habría sumado 28 meses en positivo

El Intercambio Comercial Argentino habría cerrado marzo de 2026 con un superávit de USD 1.019 millones, según un sondeo de Reuters.

Redacción El Nacionalista

La Argentina habría registrado en marzo de 2026 un superávit comercial de USD 1.019 millones, de acuerdo con la mediana de un relevamiento realizado por Reuters entre analistas. Si el dato es confirmado por el INDEC, el país llegará a 28 meses consecutivos con saldo positivo en su balanza comercial.

El dato no es menor. En un contexto de debilidad industrial y bajo dinamismo interno, el superávit vuelve a mostrar que la economía argentina sigue dependiendo de dos factores muy concretos: la capacidad de exportar más y la necesidad de importar menos. Reuters señaló que entre los analistas consultados también surgió un saldo positivo promedio de USD 1.017 millones, con proyecciones que fueron desde USD 501 millones hasta USD 1.767 millones.

Según el relevamiento, una de las claves del resultado fue el mejor desempeño exportador, junto con el aporte cada vez más visible del sector energético. A eso se sumó una contracción interanual de las importaciones, fenómeno que distintos analistas vinculan con la retracción de la actividad industrial. Es decir: una parte del superávit no responde solamente a fortaleza productiva, sino también a una economía que todavía compra menos al exterior porque produce y consume menos.

Ese punto es central para leer el dato sin triunfalismo. Un saldo comercial positivo siempre es relevante para un país crónicamente castigado por la escasez de divisas. Pero no todo superávit significa lo mismo. Cuando una parte del resultado se explica por importaciones deprimidas, el número puede convivir con una estructura económica frágil, inversión insuficiente y actividad industrial debilitada. Esta interpretación se apoya en el señalamiento de Reuters sobre la caída de importaciones asociada al retroceso industrial.

En cambio, donde sí aparece una mejora más estructural es en la balanza energética. El economista Pablo Besmedrisnik, citado por Reuters, sostuvo que el sector energético está consolidando un impacto de fondo sobre la macroeconomía argentina. Según esa misma fuente, el sector pasó de un déficit promedio anual de USD 4.000 millones hace cinco años a un superávit que en los primeros meses de 2026 explicaría cerca del 70% del superávit comercial total.

El aporte de la energía ya venía mostrando peso en los datos recientes. El INDEC informó que en febrero de 2026 las exportaciones totalizaron USD 5.962 millones y las importaciones USD 5.174 millones, con un superávit comercial de USD 788 millones. Ese antecedente confirmó que la balanza externa seguía en terreno positivo aun antes del dato de marzo.

También el cierre de 2025 había mostrado un resultado sólido. Reuters recordó que la Argentina terminó el año pasado con un superávit comercial de USD 11.320 millones, mientras que el INDEC había informado para diciembre de 2025 un saldo positivo de USD 1.892 millones, marcando entonces el vigésimo quinto mes consecutivo con balance favorable.

Para los próximos meses, el mercado espera que las exportaciones continúen creciendo y que las importaciones recién empiecen a tomar más velocidad en el segundo semestre. En ese marco, Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, estimó en Reuters que 2026 podría cerrar con una balanza comercial superavitaria de USD 10.092 millones. Además, analistas del sector energético proyectan que esa rama podría finalizar el año con un saldo positivo cercano a USD 10.000 millones.

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