Vaca Muerta y el plan Milei: los miles de millones que pueden cambiar la Argentina o profundizar la desigualdad
El Gobierno apuesta todo al boom energético y promete una lluvia de dólares gracias a Vaca Muerta. Pero mientras Neuquén explota de inversiones y salarios millonarios, otras provincias pierden empleo y crece el temor de repetir modelos como Angola en vez de Australia.
Javier Milei encontró en Vaca Muerta su gran bandera económica. El Gobierno asegura que la energía será la locomotora que saque a la Argentina de la crisis y la convierta en una potencia exportadora.
Las cifras entusiasman.
YPF proyecta inversiones multimillonarias y exportaciones energéticas que podrían superar los USD 30 mil millones anuales hacia 2031. Hoy, el petróleo y el gas ya generan un superávit histórico y el oficialismo cree que ese ingreso de dólares será clave para estabilizar la economía, bajar la inflación y sostener el modelo libertario.
Pero detrás del relato del "milagro energético" aparece una pregunta incómoda: ¿esa riqueza llegará realmente a toda la Argentina?
El boom que entusiasma a Milei
El presidente de YPF, Horacio Marín, afirmó esta semana en Houston que "no hay lugar en el mundo donde se vaya a invertir tanto como en Vaca Muerta".
El dato no es menor. Argentina ya recuperó el superávit energético y espera este año superar los USD 12 mil millones en saldo positivo gracias al petróleo y el gas.
Economistas cercanos al Gobierno, como Ricardo Arriazu, creen que el sector puede transformarse en una segunda turbina de generación de dólares, comparable incluso con el campo.
En otras palabras: menos dependencia del agro y más peso de la energía en la economía nacional.
Neuquén explota de empleo y salarios récord
El crecimiento en Vaca Muerta ya genera un fuerte impacto en Neuquén.
La provincia tiene hoy los salarios promedio más altos del país. Un operario petrolero puede arrancar cobrando cerca de $4 millones mensuales y algunos profesionales superan los $25 millones.
Eso provocó una ola migratoria desde distintas provincias, especialmente del norte argentino.
Muchos llegan buscando trabajo, pero la realidad no siempre es sencilla. El propio gobernador Rolando Figueroa lanzó una advertencia contundente: "Para mudarse a Neuquén hay que tener trabajo".
Detrás del boom también aparecen problemas de vivienda, servicios y crecimiento desordenado.
El riesgo que preocupa: "Argentina puede terminar como Angola"
Mientras el Gobierno celebra los números, algunos especialistas advierten sobre un peligro.
La politóloga Mara Pegoraro planteó que los recursos naturales no garantizan desarrollo automático. Puso dos ejemplos opuestos: Australia y Angola.
-Australia logró usar la riqueza minera y energética para generar estabilidad, crecimiento y desarrollo sostenido.
-Angola, en cambio, terminó atrapada en corrupción, desigualdad y concentración de riqueza.
La discusión de fondo es si Argentina tendrá instituciones fuertes y reglas claras para transformar los dólares del petróleo en crecimiento real para toda la población.







